Más de una centena de jubilados y pensionados protestaron este viernes ante el Ministerio de Educación y el IVSS en el centro de Caracas para exigir ingresos que les permitan cubrir alimentos y medicinas. Carlos Gallego, de 65 años, denunció a EFE la extrema precariedad del sector: «La pensión está en 130 bolívares (0,23 dólares) al mes. Para comernos un kilo de carne tenemos que reunirnos entre 50 personas. El pasaje en autobús cuesta 100 bolívares; ir al banco nos deja con 30 y debemos regresar a pie».
Aunque un despliegue policial con vehículos antimotines impidió que la marcha llegara a la Vicepresidencia y al Ministerio de Finanzas, dos comisiones lograron entregar un documento con sus exigencias institucionales, amparados en el derecho constitucional a un salario suficiente.
Por su parte, Pedro García, presidente de la Asociación de Educadores Jubilados de Caracas, exigió al Estado acceso real a la salud y una alimentación balanceada. «Pedimos que nos devuelvan a las nóminas de nuestros ministerios. No aceptamos que se nos siga pagando mediante bonos de la plataforma Patria, porque es un mecanismo de control social discriminatorio», apuntó.
La manifestación reflejó la indignación generalizada tras el reciente anuncio del Ejecutivo sobre el ajuste de los bonos mensuales a 240 dólares para trabajadores activos y solo 70 dólares para pensionados. Los sindicatos rechazan esta política de «bonificación» debido a que los montos no inciden en las prestaciones sociales ni en los bonos vacacionales, desmantelando los derechos contractuales acumulados tras una vida de trabajo. Aunque las autoridades afirmaron que la medida fue consensuada con sectores sindicales, las bases trabajadoras en la calle desmintieron dicho acuerdo y aseguraron que sus necesidades prioritarias siguen siendo ignoradas.
