La Liga Venezolana de Béisbol Profesional (LVBP) subió el telón de la zafra 2026-2027 en el Estadio José Bernardo Pérez de Valencia, donde más de 10 mil aficionados se dieron cita este lunes 12 de octubre para presenciar el comienzo de un campeonato marcado por la emotividad y el fervor deportivo.
El choque de apertura puso frente a frente a los Navegantes del Magallanes, vigentes monarcas del circuito que buscan revalidar su corona, y a los Tiburones de La Guaira. La escuadra salada saltó al terreno impulsada por una motivación especial: rendir tributo y llevar un mensaje de aliento a su fanaticada tras los fatídicos sismos que afectaron a la entidad guaireña el pasado 24 de junio.
En lo deportivo, el conjunto escualo logró descifrar a la nave turca y se adjudicó la victoria con una pizarra final de 10 carreras por 6.
Silencio y memoria en el diamante
Previo a la voz de playball, el ambiente en el parque valenciano se llenó de solemnidad con un minuto de silencio dedicado a la memoria de quienes perdieron la vida durante los sismos de junio.
El pasaje más impactante de la antesala lo protagonizó el pelotero Eliézer Alfonzo, quien sufrió la pérdida de su esposa e hija durante dicha tragedia. Superado por la emoción antes del primer pitcheo, Alfonzo no pudo contener el llanto en el terreno, en un instante de profunda sensibilidad que conmovió tanto a sus compañeros como a la fanaticada presente.
Con este compromiso, el pasatiempo nacional inicia una nueva contienda que promete combinar la máxima exigencia deportiva con el espíritu de unión y resiliencia de la afición venezolana.

