El Gobierno interino de Venezuela formalizó la firma de una serie de acuerdos estratégicos con la corporación energética transnacional Shell. El propósito central de este convenio es iniciar la Fase I de desarrollo y explotación del Campo Loran.
Este yacimiento de gas natural no asociado representa una de las reservas más colosales de la región caribeña al superar los 10,25 billones de pies cúbicos. El activo es un coloso transfronterizo ubicado en la plataforma continental marina y comparte sus recursos con el bloque trinitense Manatee a través de siete depósitos subterráneos. De esa cantidad de depósitos, seis cruzan el límite internacional entre ambas naciones.
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Nuevas inversiones y optimización del sistema energético oriental
Los otros cuatro convenios jurídicos responden a la alianza técnica-financiera establecida el pasado mes de marzo entre las partes. Estas medidas contemplan órdenes de servicio y de compras destinadas a la ejecución de diversos trabajos de infraestructura en el norte del estado Monagas. Los acuerdos apuntan de forma directa al incremento en la producción de crudo liviano en la región. Este hidrocarburo es un insumo indispensable que se utiliza como diluyente para la formulación del Blend Merey 16 con el petróleo extraído de la Faja del Orinoco.
Por otra parte, el proyecto estipula el suministro estable de la carga de alimentación necesaria para la Refinería de Puerto La Cruz. Esta medida busca garantizar la producción regular de combustibles para el parque automotor nacional. Asimismo, las órdenes de compra derivadas del pacto con Shell incluyen la adquisición de repuestos para el parque de compresión. Con esta tecnología se espera disminuir significativamente la quema de gas en la atmósfera y mitigar el impacto ambiental en las zonas de extracción.
La recuperación y el procesamiento de este recurso permitirá incorporarlo formalmente a la economía nacional en el corto plazo. De este modo, el gas natural se constituirá en una fuente de energía directa para el desarrollo de los sectores eléctrico, petroquímico, industrial y doméstico. Los volúmenes excedentes se destinarán de forma inmediata a los canales de exportación internacional. Con la firma de estos tratados, Venezuela ratifica su política de atracción de inversiones con actores globales de primer orden y demuestra su capacidad operativa para ejecutar proyectos de gran envergadura orientados a la eficiencia productiva.

